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Gastronomía Guayaquileña:

Si usted es amante de la buena gastronomía, Guayaquil no lo defraudará en lo absoluto.
Brinda en sus restaurantes y cafés, que se hallan al interior de los mismos hoteles y en encantadores lugares al aire libre a lo largo y ancho de la ciudad, una inmensa variedad de platos de la cocina local, de entre los que destacan las muchas exquisiteces elaboradas a base de mariscos.
El abanico de posibilidades de la cocina internacional en Guayaquil es también muy amplio. La cocina tai, japonesa, francesa, española, italiana, coreana, argentina, mexicana, colombiana, cubana, cantones y árabe, sólo para citar unos ejemplos, tienen su espacio en la preferencia de los guayaquileños y de los visitantes.
Guayaquil, gracias a las riquezas de sus productos de mar, langosta, camarones y cangrejos, (especialmente la variedad endémica del Golfo de Guayaquil) entre otros y a los productos de su entorno agrícola y tropical - que incluyen sus deliciosas frutas exóticas - ofrece la combinación perfecta para deleitar los paladares más exigentes.
Está invitado a disfrutar de los miles de sitios para degustar la cocina guayaquileña, en donde podrá encontrar la inmensa variedad de platos que caracterizan la cocina local. Además de diversidad de delicias internacionales.

Breve historia gastronómica:
La zona montubia no solo correspondía a los interiores de las Provincias de Guayas y Manabí, sino que se extendió desde la cuenca del río Guayas hasta el país de los cayapas y colorados que con la llegada de los españoles debieron ubicarse donde actualmente se encuentran. El montubio ecuatoriano, forja su identidad, encuentra la raíz de la comida guayaquileña justamente en la montubia, comida que proviene del mestizaje, de los españoles, el refrito y los lácteos, cerdo, aves de corral; de africano, el condimento; del aborigen el uso de la yuca, el maíz, la fruta de pan, el maní, la preparación y los adornos al presentar pescados de río, tamales y humitas envueltos en hojas. Los platos de la cocina montubia se basan en plátano verde y maduro. Se destacan los sangos: de verde con camarones, de verde con maní y de choclo; así como el bolón, los muchines de yuca asados, cocinados o fritos y el sancocho canoero.

Guayaquil abrió sus puertas a la cocina mundial. En 1883 don Pedro Carbo montó la primera Feria de Muestras en el Teatro Olmedo, allí entre los porteños, los guayaquileños pudieron admirar por primera vez una maquinita de hielo y paladear el producto, a cada uno de lo presentes se le servía un cubito de hielo, que era extraída del Chimborazo, esta hacía un largo viaje para llegar hasta Guayaquil, ya que primero cruzaba por Bodegas antiguo nombre de Babahoyo que para mantenerlo era cubierto de aserrín y que hasta ese entonces solo lo usaban para disminuir la fiebre a los enfermos. Después se abre la fábrica de hielo, que lo vendía en bloques y solo las personas pudientes compraban el hielo para mantener los alimentos refrigerados. En la segunda presidencia de Gabriel García Moreno, trae a unas monjas que eran las encargadas de preparar los dulces para los santos de las matronas.

La princesa angulema, la carlota rusa o los bizcochos nevados que todavía se elaboran en Rocafuerte. Las salsas traídas por las monjas de los sagrados corazones desde Francia. ( la mayonesa, la blanca o bechamel, la verde con perejil para ciertas carnes). Los ibéricos trajeron la cocina persa, inventora de los refritos, sofritos y de las empanadas de trigo. Aquí solo se preparaban las tortillas. La cocina china, produce las pastas que Marco Polo dio a conocer en Italia. Hace un siglo los italianos que llegaron a Lima comían tallarines con achiote. Durante la Segunda Guerra Mundial, el héroe de la aviación ecuatoriana, Elia Liut, marchó a refugiarse en una hacienda en Alausí, donde se puso el primer sembradío para una pasta llamada Madonna. Al comienzo le fue mal porque como no había costumbre de consumirla la gente no la acogió. Luego en Ibarra se dio a conocer y desde allí comemos tallarines con salsa de tomate.

En 1880 quienes migraron desde Italia introdujeron el consumo del espagueti, los ravioles, el minestrone y algunas hierbas como la albahaca y el orégano para otras salsas. Nosotros le pusimos el toque criollo, gallina o carne acompañado de arroz. En la década de los 20 se consumía caldo de bocachico, el de bagre era considerado de última categoría, la lisa era ahumada. El moro no era de fréjol sino de lenteja. La cebolla paiteña, llamada así porque provenía de Paita (Perú) debido a la gran cantidad de comerciantes peruanos. A media noche en las fiestas se servía el aguado de gallina o conocido también como meloso, así como la chicha para el brindis. La carne en palito de res con achiote ensartada en una ramita de mangle, que se las vendía en las puertas de las iglesias. El muchín de yuca y las tortillas se las freía en manteca que provenía de Argentina o de Estados Unidos en pipas de madera.

Los Cebiches y los Mariscos:
Los cebiches de camarón y pescado eran servidos en el Fortich que era un restaurante ubicado en el centro de la ciudad. El de concha por considerárselo de gente no culta se lo conseguía en las fondas de tercera. La preparación de los cangrejos es de los años 50. Otros platos típicos son el escabeche de pescado, el caldo de manguera o salchicha, la bola de maní, raspadura, bolón de verde con chicharrón, bollos de maduro y de pescado, arroz con menestra y carne asada. Entre las bebidas la cerveza Pílsener que en inicios era de arrocillo, las mistelas, rompope o canario Aún con el pasar del tiempo se sigue conservando la preparación de estos exquisitos platos que cada vez son más apetecidos por quienes visitan la zona costera del país.

Encebollado de Albacora
Con gaseosas o cervecitas, con pan o arroz, elsuculento encebollado se apunta como el rey de la gastronomía guayaquileña. Nadie sabe exactamentedónde ni cuándo se creó, pero todos concuerdan en que siempre ha sido rico. A él se le atribuyen poderes curativos que ningún medicamento puede igualar: sirve para el dolor de cabeza y la resaca, aumenta el libido y, sobre todo, calma el hambre. ...Todos terminarán sucumbiendo ante su concentrado de yuca, albacora o atún blanco, cebolla, ají peruano y cilantro, con mucho limón.

 
 
©Guía Turística Oficial de Guayaquil 2006