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El Cerro Santa Ana: Subida al Faro

El cerro Santa Ana está ubicado al noreste de la ciudad, al pie del Río Guayas y junto al tradicional Barrio las Peñas. A manera de atalaya, domina el caudaloso río Guayas y la planicie donde se levanta Guayaquil. Abarca una superficie aproximada de 13,50 hectáreas, en las que se desarrolló un proceso de regeneración urbana para beneficiar a su población, estimada en 4.105 habitantes.

El Cerro, llamado antiguamente Cerrito Verde, es el sitio donde se originó la ciudad, ya que en sus faldas se produjo su definitiva fundación en 1547. Cuenta la leyenda que Nino de Lecumberri, español buscador de tesoros, invocó a Santa Ana cuando se encontraba en peligro de muerte. En agradecimiento colocó una Cruz con la leyenda “Santa Ana” en la cima del cerro, nombre que sustituyó desde entonces al de Cerrito Verde.

En la actualidad, el Cerro Santa Ana es un punto de interés turístico de la ciudad. En un recorrido de 310 metros se encuentran restaurantes, cafés, galerías de arte, cibercafés y tiendas de artesanías. Está dotado de plazoletas además de áreas verdes para la recreación y el descanso, y su más importante atractivo es la vista de la majestuosa Guayaquil.

Desde su cima se observa, al norte, la imponente intersección de los ríos Babahoyo y Daule que forman al Guayas; al sur, el casco comercial de la ciudad; al este, la Isla Santay y Durán; y, al oeste el Cerro del Carmen y el resto de la ciudad.

El Cerro Santa Ana es el pasado histórico de Guayaquil, su presente encantador y su futuro promisorio. Son 456 escalones con atractivos restaurantes, gentes, servicios, historia y mucho más; cada paso ascendente o descendente, en un ambiente seguro, lo pondrá en contacto con la magia del lugar.

Plaza Mirador el Fortín: Es el punto más elevado del Cerro, donde se levantan el Faro, la Plaza de Honores, la Capilla de Santa Ana, el Museo Abierto y el Cuartel que vigilará el orden de la Plaza.

Capilla de Santa Ana (construida en el 2002): Su diseño responde a una mezcla de estilos asimilados por la América Colonial y evoca esquemas clasicistas, posee en su fachada con elementos como el frontispicio, columnas salomónicas y balcón falso. Existen interpretaciones arquitectónicas similares en México y California. Su construcción está proporcionada manteniendo las escalas relacionadas con su área de implantación y conceptos de simetría.

En su construcción se ha utilizado chapul, una madera típica de la región, que por su dureza resiste las plagas y la humedad que caracteriza la zona. Se pueden apreciar además 19 vitrales, diseñados por los artistas ecuatorianos Patricio León y Luis Narea, de los cuales, catorce representan la pasión y crucifixión de Jesucristo; uno, la leyenda popular de Nuestra Señora de Santa Ana; otro es un mural alusivo a los galeones, en homenaje a la tradición marítima de la ciudad; y, en el centro, otro que representa a la Virgen María y su hijo.

Faro (construido en el 2002): Tiene una gran connotación simbólica, pues Guayaquil ha sido en muchos aspectos, luz y guía del Ecuador. Se levanta en la cima a una cota de 85,90 metros sobre el nivel del mar, a 18,75 metros de altura y cuenta con una escalinata interna desde la cual se accede a una terraza, punto estratégico para observar la ciudad. Su construcción en la cima del Cerro Santa Ana rescata el significado del primer faro edificado en la Isla de Santa Clara o Isla del Muerto, frente a Punta de Piedra, a la salida del Golfo de Guayaquil en 1841, época en la que frecuentes encallamientos, varamientos y hasta naufragios por falta de guía luminosa representaban un grave perjuicio económico para la ciudad. En el siglo XIX, el río era la principal vía de acceso, por lo tanto el faro fue construido para aviso y resguardo de los navegantes, por la seguridad del comercio y prosperidad de la industria.

Plaza de Honores: Implantada en la cima junto con el faro y la capilla, es un espacio destinado a rendir homenaje a los símbolos patrios. El diseño del ancla responde al sendero marcial para izar y arriar la bandera.

Su construcción responde a que durante siglos, Guayaquil tuvo como principal y único acceso la vía fluvial a través del Río Guayas, por lo que históricamente, la Armada Nacional ha protegido su soberanía. Es un lugar donde se puede apreciar la historia urbana y naval de la ciudad, punto de resguardo y lugar para efectuar actos oficiales durante la conmemoración de fechas cívicas.

Museo Abierto (construido en el 2002): Para custodiar la ciudad que florecía en el Cerro Santa Ana fue fundado en 1629 el Castillo, Fuerte o Fortín de San Carlos situado en la cima del Cerro de Nuestra Señora de Santa Ana, constituía el fuerte y única defensa militar de Guayaquil en la época que debía soportar continuos ataques piratas. En la actualidad se conserva parte de sus cimientos que ocasionalmente fueron utilizados como trincheras.

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Fotografías ©PhotoEcuador
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©Guía Turística Oficial de Guayaquil 2006